Paisaje de montañas y lagos en Nueva Zelanda, guía de viaje mochilero.

Guía para viajar por Nueva Zelanda: ruta completa por la Isla Norte y Sur

Kia ora! Comienza la aventura por Nueva Zelanda. En esta guía para viajar por Nueva Zelanda vas a encontrar los puntos más bellos e interesantes del país, además de algunos tips para disfrutar al máximo cada lugar. Antes de empezar, quiero aclarar que esta guía está basada en mi propia experiencia: todos los sitios que menciono los visité durante mi tiempo en Nueva Zelanda.

Si hay algo que abunda en el país, son sin dudas lugares que te dejarán boquiabierto por su belleza. Por eso, creo y sostengo firmemente que Nueva Zelanda es una invitación abierta a la exploración y a la aventura. Ya sea que elijas recorrerla en van, en auto, en bicicleta o haciendo autostop, en el rincón más recóndito del mapa puede esconderse un lugar mágico por descubrir.

Dicho esto, ¡preparen sus mochilas que salimos!

Isla Norte

Auckland

Como le sucede a la mayoría de los viajeros, muy probablemente tu viaje por Nueva Zelanda comience en esta ciudad, así que será nuestro punto de partida.

Si bien es la ciudad más poblada del país (1,6 millones de personas), Auckland no es la capital de Nueva Zelanda (Wellington lo es). Pero sí es su centro económico, financiero y comercial más grande.

Haciendo honor a su denominación de gran urbe, las tiendas de todo tipo, los centros comerciales, la enorme variedad gastronómica y los centros de entretenimiento brotan por doquier.

La atención se la lleva, sin duda, la Sky Tower, ubicada en el centro de la ciudad. Desde sus 328 metros de altura se tiene una vista panorámica de Auckland y del mar que la rodea. Aquellos valientes también pueden realizar una caminata sobre la parte más alta de la torre y sumar una dosis de adrenalina a una ciudad que suele ser bastante tranquila.

Pero tranquilidad no es sinónimo de aburrimiento. Los museos y galerías de arte inundan la ciudad, siendo Auckland War Memorial Museum uno de mis favoritos. El estudio Wētā Workshop, creadores de efectos especiales y animaciones en películas como El Señor de los Anillos y El Hobbit, es también una experiencia divertida e interesante.

Si los museos y galerías de arte no son lo tuyo, la ciudad late en Karangahape Road, donde la gran oferta de bares y clubes nocturnos le da un toque alocado que la aleja de ser una ciudad gris y aburrida.

El punto de unión para todos los gustos es un paseo por Waterfront y Viaduct Harbour, donde el mar, el estilo arquitectónico europeo del siglo XVIII y el modernismo se combinan con el hermoso atardecer que baña la ciudad de dorado.

Si buscas playas, lo mejor es moverse fuera de Auckland. A solo 50 km hacia el oeste encontrarás una de las playas más famosas del país: Piha Beach. No dejes que la pronunciación te engañe; acantilados, aguas turquesas, arena negra y varios senderos hacia miradores hacen de este lugar un imperdible.


Northlands

Desde Auckland partimos hacia el norte, hacia el clima más tropical del país, aunque todavía estamos por debajo del trópico de Capricornio.

Es difícil elegir solo una playa, una ciudad o una de las cientos de cascadas del camino. Pero nuestra parada es en Kerikeri, un pueblo donde se encuentra el edificio más antiguo del país (Stone Store) y una de las cascadas más lindas del norte: Rainbow Falls.

Muy cerca, nos dirigimos a Paihia, frente a la Bay of Islands. Sus aguas cálidas, los delfines que se pasean por la zona y la fragata hundida HMNZS Canterbury hacen de Paihia el mejor lugar del país para bucear. A solo un ferry de distancia está la pequeña y hermosa isla de Russell, lugar del primer asentamiento europeo en Nueva Zelanda.

El verdadero tesoro está más al norte: Cape Reinga, el extremo norte de Nueva Zelanda. Allí se unen el mar de Tasmania y el Pacífico, y las vistas son realmente alucinantes. Este lugar también es sagrado para los maoríes, ya que es considerado el pasaje de los espíritus hacia el mundo espiritual.

Si acampas o duermes en auto o van, te recomiendo quedarte en Tapotupotu Beach. El camping es gratuito (solo con baños) y la playa está dentro de mis favoritas del país.

Antes de regresar hacia el sur, las Te Paki Sand Dunes son un parque de diversiones natural: sandboard, arena infinita y cero señal. No te alejes demasiado de las dunas principales, o descárgate un mapa, si no quieres perderte como me pasó a mí. Si perderte te sienta bien, adelante: podrías encontrar caballos salvajes o arroyos que te guíen de nuevo a la zona de estacionamiento.

💡 Tip: llená el tanque de combustible antes de subir; las estaciones de servicio están mucho más distantes que en otras zonas. También podés llevar tu propia tabla de sandboard y llevarte un recuerdo de arena.


Hamilton y Hobbiton

Después de unas cinco horas hacia el sur, llegamos a Hamilton. Aunque no es una metrópoli como Auckland, ofrece todo lo que una ciudad grande puede ofrecer. Sin dudas, su punto fuerte es Hamilton Gardens, jardines temáticos de lo más variados: Italia, Japón, India… todo en un mismo parque y gratis.

A pocos kilómetros está Hobbiton, el set de El Señor de los Anillos. Peter Jackson eligió este lugar para representar La Comarca tal como la imaginó J.R.R. Tolkien.

Si sos fan de la Tierra Media como yo, esta experiencia tendrá un plus. Pero incluso si no lo sos, caminar entre las casitas de hobbits con las colinas alrededor tiene algo mágico. Y nadie quiere irse sin sacarse una foto en la puerta de la casa de Bilbo Bolsón.

💡 Tip: reserva con tiempo, especialmente en verano. El tour que incluye almuerzo es altamente recomendable.


Bay of Plenty

El viaje sigue hacia el sur y el este, hasta Tauranga.

Si venís viajando solo y hace tiempo que no hablás español, o si te quedaste sin yerba para el mate, llegaste al lugar correcto.

Mount Maunganui no solo tiene la magia que caracteriza a Nueva Zelanda, sino que es el sitio preferido de muchos latinos que vienen con la visa Work and Holiday.

Una ciudad mediana con onda surfera, vida nocturna moderada, playas de ensueño y el imponente Monte que ofrece vistas increíbles del amanecer. Además, la temporada de cosecha de kiwi (marzo-junio) ofrece muchas oportunidades de trabajo en los alrededores (Te Puke, Pukehina, Oropi).

Algunos lugares naturales cercanos para visitar: Poripori Water Holes, McLaren Falls y Kaiate.


Rotorua

A solo una hora hacia el sur de Mount Maunganui encontramos uno de los sitios más interesantes del país. Llegás y lo primero que percibís es el olor a azufre, señal de actividad geotérmica.

Géiseres, barro burbujeante, lagunas de colores imposibles en Wai-O-Tapu, y la fuerza del géiser Pohutu en Te Puia. Además, un acercamiento a la cultura maorí.

Aunque es uno de los lugares más turísticos del país, también hay opciones gratuitas como el Parque Kuirau, Government Gardens, Redwoods Forest y el Lago Rotorua, que ofrecen experiencias increíbles.

💡 Tip: si querés bañarte en aguas termales sin pagar los parques turísticos, manejá unos minutos más hasta Kerosene Creek, piscinas naturales en medio del bosque, totalmente gratuitas y recomendables.


Tongariro Alpine Crossing

Si te gusta el senderismo y los paisajes espectaculares, no podés perderte el Tongariro Alpine Crossing: 19,4 km, entre 6 y 8 horas de caminata, con cráteres, lagunas esmeralda y paisajes volcánicos.

A unas dos horas de Rotorua, en el corazón de la Isla Norte, está Mount Ngauruhoe, conocido como el Monte del Destino en El Señor de los Anillos. Tramos empinados y clima cambiante hacen que esta caminata sea un verdadero desafío.

💡 Tip: ir en grupo hace la experiencia más divertida. Si tenés dos vehículos, podés estacionar uno al inicio y otro al final para evitar pagar el shuttle. Revisá siempre pronósticos del tiempo y actividad volcánica.


Wellington

Cuatro horas hacia el sur desde Tongariro llegamos a Wellington, la capital de Nueva Zelanda y punto final de la Isla Norte.

Destacan el museo Te Papa, gratuito y de fama mundial, y Cuba Street, llena de vida y cultura. Desde el Mount Victoria se entiende por qué Wellington es considerada la ciudad más cool del país.

Desde aquí parte el ferry hacia Picton, en la Isla Sur, con 3 a 3,5 horas de recorrido por el hermoso Marlborough Sound.


Otros puntos recomendados en la Isla Norte

  • Coromandel Peninsula: playas salvajes, bosques y rutas costeras. Hot Water Beach y Cathedral Cove son imperdibles.
  • Mount Taranaki: volcán de forma perfecta, senderos, cascadas y vistas panorámicas.
  • Hawke’s Bay: viñedos y arquitectura art déco en Napier.
  • Waiheke Island: playas tranquilas, viñedos boutique y senderos panorámicos.
  • West Coast North Island: ruta costera por el mar de Tasmania, menos transitada y muy escénica.

Isla Sur

Abel Tasman National Park

Picton es la puerta de entrada a la Isla Sur. Y manejando unas 2 h en auto hacia el norte, hasta Marahau (punto de acceso principal), llegamos a Abel Tasman National Park. Es el parque nacional más soleado del país. Y, debido también a sus playas doradas y agua turquesa, se lo conoce como “el Caribe de Nueva Zelanda”.

No hay caminos internos para vehículos, por lo que todo es caminando o en barco. Así que seguramente tengas que pagar por el servicio de water taxi o alquilar un kayak. De todas maneras, para todos los senderos que quieras tomar caminando, estos se encuentran muy bien señalizados. Hay muchísimos campings frente al mar.

💡 Tip: con marea baja, muchos estuarios pueden cruzarse caminando. Llevar agua y comida, pues no hay servicios dentro del track.

De regreso hacia el sur, el camino nos lleva hasta Nelson y la posibilidad de elegir entre dos rutas: costa este o costa oeste. Bastante distintas entre sí, pero ambas sirven en bandeja paisajes de lo más hermoso y diverso.

Costa Oeste – Glaciares

Desde Westport y Haast, la Ruta 6 te pasea por una variedad de remotos y pintorescos pueblos. Conforme el camino avanza hacia el sur, los Alpes del Sur comienzan a elevarse y el pico de sus montañas nevadas comienza a acaparar las miradas de asombro.

Aunque los glaciares son la estrella de esta ruta. Un sendero repleto de cascadas, puentes colgantes y escaleras pegadas a la ladera de las montañas nos lleva a una vista de Franz Josef Glacier. Un track de unas cinco horas que tiene de bonito lo que tiene de exigente. Muy importante llevar impermeable y zapatos adecuados, pues las lluvias están a la orden del día durante casi todo el año.

Lamentablemente, solo un ticket de helicóptero nos dará la posibilidad de caminar sobre el glaciar. Estos mismos parten desde el pueblo y, por unos buenos dólares neozelandeses, podrás dar tus pasos sobre el gigante de hielo.

A través de un sendero mucho más accesible y corto, logramos divisar Fox Glacier, aunque la vista es más lejana y no tan generosa como la que nos premia el mirador de Franz Josef Glacier.

La naturaleza brinda su espectáculo en toda la ruta hasta Haast. El asfalto se mantiene cerca del mar pero también de las montañas de los Alpes del Sur, con el imponente Aoraki / Mount Cook mirando desde las alturas con sus ojos blancos de nieve, para finalmente sumergirse en dicho cordón montañoso conectando Haast con Wanaka.

Costa Este – Kaikōura, Hanmer Springs, Christchurch

Hacia el este, las montañas de los Alpes del Sur se mantienen un poco más alejadas, pero las bonitas aunque frías playas no dejan de deslumbrar en el paisaje.

Kaikōura es un pequeño y muy pintoresco pueblo pesquero desde donde antaño solían partir barcos balleneros. Hoy en día, decenas de barcos parten a diario en busca de ballenas, pero con un objetivo mucho menos agresivo que la caza: el avistamiento.

Este es el motivo por el cual Kaikōura se volvió muy famoso; es el lugar ideal si deseas realizar avistamiento de ballenas y delfines, con posibilidad de ir en barco o en helicóptero, para todos los gustos.

También cientos de lobos marinos habitan sus playas, y los variados senderos que circundan la península te llevarán a conocer muy de cerca las colonias que viven en estas costas. Muchos senderos van por arriba de los acantilados, pero otros bajan a las playas donde moran estos bellos animales.

💡 Tip: hay que tener precaución, pues el camino nos puede llevar a pasar muy cerca de los lobos marinos y nadie quiere molestar a nadie. Ellos también nos estarán observando a nosotros.

Siguiendo la Ruta 1, el camino nos seguirá presentando hermosos pueblos costeros, playas y acantilados. Cathedral Gully es uno de los puntos destacados.

Pero si decides ir un tanto hacia el oeste y adentrarte un poco más hacia el centro de la isla, las montañas comenzarán a aflorar y muchos pueblos escondidos en los valles se revelan. Hanmer Springs es un pueblo bastante orientado hacia el turismo, pero su parque de piscinas de aguas termales rodeado por montañas no deja de ser un atractivo digno de mencionar. Además, los toboganes y juegos de agua son aptos para todas las edades. Ideal para aquellos que nos gusta dejar salir a nuestro niño interior.

Y si decidimos seguir derecho por la Ruta 1, inevitablemente llegaremos a la ciudad más poblada e importante de la Isla Sur: Christchurch.

Como ya he mencionado, no me considero un bicho de ciudad, pero Christchurch me sentó demasiado bien durante mi tiempo allí. Quizás juegue la subjetividad, pero ¿qué decirles? Christchurch es simplemente hermosa.

Su arquitectura de estilo victoriano y neogótico se mezcla con edificios más modernos y también con los colores del bellísimo Hagley Park, corazón de la ciudad, y el Botanic Garden. Sus calles son tranquilas y repletas de recovecos que invitan a explorar. La resiliencia corre por las venas de la ciudad: luego de haber sufrido un terremoto en 2011, aún se ven muchos edificios y espacios en proceso de reconstrucción. Pero ni el más fuerte de los temblores es capaz de derrumbar la belleza de esta urbe.

Christchurch merece un artículo para ella sola, pues es una ciudad con muchísimas oportunidades y gran variedad de actividades y sitios de interés. Algunos de sus puntos más destacables:

  • Riverside Market: patio gastronómico ideal para comer barato y variado.
  • Sumner Beach: a solo 20 minutos, buena para caminar o surfear.
  • Port Hills: miradores accesibles en auto con vista a la ciudad y la península de Banks.
  • Sign of the Takahe: mirador con transición entre ciudad, colinas y océano.

💡 Tip: Christchurch también es la casa de los Crusaders, el mejor equipo de rugby de los últimos años en Nueva Zelanda. Ver un partido de rugby en Nueva Zelanda es una experiencia super interesante y entretenida, ya que es el deporte nacional y los kiwis son realmente fanáticos. Hacen de local en el Apollo Stadium, pero en abril de 2026 inauguran su nuevo estadio, Te Kaha, uno de los más modernos y con más capacidad del país.

Christchurch es, por supuesto, una excelente base logística para nuestro viaje, con supermercados grandes, mecánicos y tiendas de todo tipo. Es una muy buena opción para reabastecerse antes de cruzar los Alpes del Sur. Y así, allí sigue nuestro camino.

Arthur’s Pass

La ruta alpina que nos lleva desde Christchurch a la costa oeste es tan bella como desafiante. Los cambios de clima pueden ser bastante bruscos y posibles cierres del camino pueden darse en invierno debido a la nieve o el hielo. Por lo cual, se debe chequear cuidadosamente el pronóstico y el estado de los caminos. Si la luz es verde para estos dos puntos, dejame decirte que vas a disfrutar de una ruta de montaña como ninguna. Pues la belleza de sus paisajes está a la orden del día.

Hay algunos senderos cortos que son muy recomendados como Devil’s Punchbowl Falls y Castle Hill.

Vas a pasar por Springfield, donde una rosquilla gigante hará la oportuna referencia al nombre que recibe este pueblo, y Otira. Paradas recomendables para cargar combustible, ya que no abundan las estaciones de servicio en la montaña.

Anda con paciencia y cuidado, inevitablemente las vistas constantes de los Alpes del Sur te harán querer hacer que el viaje sea lento y que los ojos puedan deleitarse con este espectáculo de la naturaleza.

Este camino nos une a la ya mencionada Ruta 6, así que todos los caminos conducen a los glaciares finalmente. Pero esta ruta no sigue más allá de Haast. Pero no temas, no vas a caer por un precipicio abruptamente ni tampoco hay necesidad de pegar la vuelta. Si la belleza de Arthur’s Pass ya era algo sobresaliente, el camino que nos lleva hasta Wanaka es realmente de ensueño.


Haast Pass – Wanaka

Las montañas vigilan y envuelven la ruta, la cual sigue un ritmo que nos invita a no pisar demasiado fuerte el acelerador y a dejar que la vista se siga deleitando. Vas a toparte con algunas paradas que valen totalmente la pena: Blue Pools, Thunder Creek Falls, Fantail Falls.

Todos estas cascadas y ríos de deshielo desembocan en el Lake Wanaka. Y junto a él, su vecino Lake Hawea. Los lagos comienzan a adueñarse del paisaje.

💡 Tip: sin estaciones de servicio entre Haast y Wanaka (140 km). La carretera es angosta en algunos sectores, maneja con precaución.


Wanaka

Pintorescos y bellos pueblos emergen en los Alpes del Sur. Y Wanaka no es para nada una excepción a estos adjetivos. De hecho, hasta estaría en condiciones de reclamar el trono al más bonito de todos, aunque estos títulos queden atados a la plena subjetividad.

El lago, los parques y las montañas que rodean Wanaka lo hacen un lugar maravilloso. Una paleta de colores que pondría en ridículo a cualquier pintor deleita la vista del viajero.

Se puede hacer senderismo en Roy’s Peak, lugar altamente recomendable. Pero requiere reserva online en temporada alta (propiedad privada). Y en primavera puede que se encuentre cerrado, ya que es la temporada de nacimiento de corderos (calving season).

Otra alternativa menos concurrida puede ser Isthmus Peak.

Mientras que el lago es ideal para kayak y paddle.

Ofrece también, por supuesto, todas las bondades que un pueblo grande puede ofrecer en términos logísticos: supermercados, gastronomía, mecánicos, estaciones de servicio, etc.

💡 Tip: más barato que Queenstown para alojamiento.


Queenstown

Una hora conduciendo hacia el sur desde Wanaka, pasando cerca del famoso Mount Cardrona (centros de ski), llegamos a una de las ciudades turísticas de todo el país: Queenstown.

Motivos para serlo tiene, pues lo bonito de sus parques, su centro y Lake Wakatipu están en sobradas condiciones para encantar a cualquiera. Pero, como toda ciudad turística, puede verse rebazada de visitantes durante casi todo el año, haciendo que sea muy caro el alojamiento y que estacionar sea también una odisea. Pero créeme que nada de esto nubla su encanto.

Es el centro de actividades de aventura: bungy (Nevis con 134 metros es el más alto del país), skydiving, jet boat, kayak, rafting, entre otros.

La oferta gastronómica es súper amplia, para todos los gustos habidos y por haber. Parte de la experiencia en esta ciudad es probar las hamburguesas de Ferburger y el helado de dulce de leche de Patagonia, donde también vas a encontrar alfajores y otras cositas…

La oferta de camping es amplia, pero hay que alejarse un poco del centro de la ciudad.

En Glenorchy-Queenstown Road vas a encontrar un montón de campings pagos, pero también muchos campings del departamento de conservación donde por unos pocos dólares vas a poder disfrutar de dormir al lado del lago.

💡 Tip: manejando solo unos minutos más después de Glenorchy, se encuentran Isengard Lookout y el bosque de Lothlorien, paisajes que dieron vida a la Tierra Media en las pelis de Peter Jackson.


Milford Sound (Fiordland)

Queenstown puede ser un buen lugar para hacer base si tu plan es visitar Milford Sound (unas 4 horas de distancia manejando), pues salen varias excursiones diarias para visitar los fiordos más famosos del país.

Pero si estás en auto, una gran alternativa para hacer base es Te Anau, que queda a unas 2 horas de Milford Sound.

Hace millones de años, los glaciares cavaron valles en forma de V en la roca formando paredes casi verticales. Esos valles se inundaron con agua del océano dando así origen a los fiordos, donde el agua de deshielo de los Alpes del Sur se encuentra con las aguas del mar de Tasmania.

Nueva Zelanda es uno de los pocos países en el mundo (debido a su latitud) en donde hay fiordos. Por lo cual, ya las definiciones teóricas hacen de Milford Sound un lugar más que interesante para visitar. Y su belleza termina de confirmarlo.

El clima es extremadamente lluvioso (200+ días al año). Pero que esto no te desaliente, el agua cayendo por las paredes de las montañas es un espectáculo digno de ofrecerse a los dioses.

Los cruceros zarpan a toda hora para llevar a los viajeros a navegar entre los fiordos. Los precios van entre 100-200 NZD, dependiendo el tipo de crucero y servicios incluidos. Es un paseo que sin dudas merece la pena.

Los espíritus aventureros podrán encontrar decenas de senderos a los alrededores que los llevarán a un montón de miradores y a explorar el paisaje desde distintos ángulos. Y para los más osados, el Milford Track los espera con los brazos abiertos. Es conocida como «la caminata más bella del mundo». Son 53.5 km que suelen hacerse en 4 días, atravesando valles glaciares y puentes colgantes. Eso sí, requiere reserva con meses de antelación.

💡 Tip: saca ticket para el último crucero del día (cerca de las 2–3 pm). El camino desde Te Anau hasta Milford Sound son dos horas, pero seguramente te lleve mucho más porque vas a querer parar todo el tiempo a apreciar lo espectacular del paisaje. Paradas recomendadas: Mirror Lakes, The Chasm, Homer Tunnel.
💡 Extra: lleva repelente para insectos; dependiendo el día, las sandflies pueden ser muy molestas.


The Catlins (Invercargill → Dunedin)

Unas 3,5 horas separan Milford Sound de Invercargill, costeando todo el Fiordland National Park y llegando así a la ciudad ‘grande’ más al sur del país.

Puede que sea catalogada como una ciudad fría y aburrida, y en parte quizás sea más conveniente pasar por aquí solo para reabastecerse o poder contar a los amigos que llegaste a lo más sur del país. Pero dejame decirte que en Oreti Beach vi uno de los atardeceres más bellos que vi en mi vida. Al estar ya sobre el oeste, el sol cae sobre el mar dando un espectáculo de tonos rojos y naranjas que poco a poco se funden con el azul del mar.

Y si ya llenaste el tanque, compraste algo de comida y agua y estás listo para seguir, The Catlins es el rumbo.

Es una ruta remota con poca señal y pocos servicios, por lo cual es súper recomendable cargar combustible en Invercargill o Balclutha.

Cientos de playas y cascadas invaden la ruta y todas y cada una de ellas merecen la visita. Como dije al principio de este artículo, Nueva Zelanda es una invitación abierta a la exploración y The Catlins es el ejemplo perfecto. Hay muchos menos turistas explorando estas áreas y kilómetros y kilómetros de bellas playas estarán a tu plena disposición. No hay grandes destacados porque todos merecen ese título y así la lista se haría interminable. Sin embargo, acá van algunos puntos clave: Nugget Point Lighthouse, Purakaunui Falls, Curio Bay (pingüinos al atardecer).

La ruta termina en Dunedin, conocida como la ciudad universitaria.


Dunedin

Unas 3 horas separan Invercargill de Dunedin.

Es una ciudad compacta y fácil de recorrer. Su claro origen escocés se refleja en su arquitectura y en la cantidad de bares del centro de la ciudad.

Es sede de la Universidad de Otago, la más antigua del país y una de las más prestigiosas, lo que hace que jóvenes estudiantes de todo el país lleguen a Dunedin para estudiar. Y por supuesto también llenar la ciudad de un aire festivo y de diversión nocturna fuera de la época de exámenes.

Baldwin Street es una calle muy famosa en la ciudad por ser la calle más empinada del mundo. Muchas otras en la ciudad buscan seguir su ejemplo y presentan un grado de inclinación que puede ser todo un desafío para el caminante.

Pero sin dudas que Dunedin vale la pena. Sus aires escoceses y estudiantiles la convierten en una ciudad súper amigable.

No muy lejos del centro de la ciudad se encuentra la península de Otago, donde está la única colonia continental de albatros reales.


Lake Tekapo

Nuestro viaje nos lleva de nuevo hacia el norte y centro de la isla, para dejar el paisaje costero y volver a reencontrarnos con el paisaje alpino.

A unas 4 horas manejando desde Dunedin llegamos a Lake Tekapo. Pero si el camino te parece demasiado largo, no te preocupes que en el medio vas a encontrar un montón de lugares que merecen una visita:

  • Moeraki Boulders: hay que hacer un desvío corto desde la SH1. Formaciones esféricas en la playa; mejor visitarlas con marea baja.
  • Oamaru: ciudad histórica de piedra caliza, ideal para café, supermercado y cargar combustible antes de ir al interior.
  • Waitaki River Valley: tramo escénico con represas y lagos artificiales.
  • Elephant Rocks: formaciones de piedra caliza en campo abierto. Buen spot fotográfico.
  • Lake Pukaki: miradores sobre la ruta con el característico color turquesa y vista al Aoraki / Mount Cook en días despejados.

Si ya llegaste hasta Lake Tekapo, vale totalmente la pena pasar allí una noche. Pues es uno de los mejores sitios para observación de estrellas y de la Vía Láctea en noches despejadas. La contaminación lumínica es tan mínima que permite al firmamento dar su espectáculo sin impedimento alguno.

Y durante el día, agarrate porque puede ser muy ventoso. Y la foto con los lupinos (flores violetas) y el lago de fondo estarán ahí siempre esperándote mientras los Alpes del Sur aún se imponen majestuosos.


Recomendaciones generales

El viaje por Nueva Zelanda ha llegado a su fin, pero antes te dejo algunos tips para tener en cuenta a la hora de tu viaje por ambas islas:

  • Planificar combustible cada 150–200 km en zonas remotas.
  • Las distancias son cortas en km pero largas en tiempo por rutas de montaña.
  • DOC (Department of Conservation) campsites: 8–15 NZD básicos, 15–25 NZD con servicios. Son una gran opción para parar sobre todo si estás viajando en auto o van.
  • Repelente obligatorio en la costa oeste (sandflies).
  • Revisar MetService (clima) y NZTA (estado de rutas) todos los días.
  • Llevar efectivo: algunos campings DOC no aceptan tarjeta.
  • En el sitio oficial de DOC vas a encontrar información y hacer reservas para todos los tracks y campings: https://www.doc.govt.nz/
  • En ese mismo sitio vas a poder averiguar y reservar Huts, que son refugios de montaña que están disponibles en un montón de tracks y que te vendrán muy bien si decidís hacer un track de varios días/noches. Una experiencia super recomendable.

Si tenés alguna duda o consulta, hacémelo saber en los comentarios. Espero te haya sido útil este artículo. Gracias por leer y espero tengas una increíble aventura y disfrutes mucho de Nueva Zelanda. ¡Que siga el viaje!

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